Durante dos jornadas, Puerto Madryn se convirtió en punto de encuentro para corredores inmobiliarios y referentes del sector llegados desde distintos lugares del país. El 4° Congreso Inmobiliario FIRA Puerto Madryn 2026, realizado el 24 y 25 de septiembre, dejó capacitación, debate, nuevas herramientas y, fundamentalmente, una renovada convicción sobre la importancia de trabajar juntos para fortalecer la actividad profesional.
Con una importante convocatoria y una participación activa y sostenida durante ambas jornadas, el Congreso permitió abordar un mercado inmobiliario atravesado por transformaciones económicas, tecnológicas y sociales que exigen capacitación, actualización y espacios donde compartir experiencias.
Pero también dejó un mensaje que atravesó todo el encuentro: la importancia del trabajo conjunto entre los colegios profesionales de las distintas provincias y de su articulación federal a través de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA).
Economía, crédito y un mercado que mira hacia adelante
Uno de los momentos más esperados llegó de la mano de Damián Di Pace, quien, con el acompañamiento de Garantina, llevó al Congreso su mirada sobre la economía y el mercado inmobiliario. Coyuntura, inversión, crédito y las transformaciones que atraviesan el sector formaron parte de un análisis orientado a comprender el presente y pensar los desafíos y oportunidades que aparecen hacia adelante.
El escenario económico tuvo también un abordaje especialmente práctico con Erica Tabernese, quien presentó de manera clara el universo de los créditos hipotecarios de BBVA, sus alternativas y criterios de elegibilidad. Una herramienta fundamental para que los corredores puedan conocer las posibilidades disponibles y acompañar correctamente a sus clientes en decisiones que muchas veces resultan determinantes para acceder a una vivienda.
La mirada hacia el futuro estuvo presente desde la apertura. Liliana Parodi puso sobre la mesa la Economía Silver y las oportunidades que presenta una generación activa, con capacidad de consumo, ahorro e inversión, que plantea nuevas necesidades y formas de habitar.
La exposición permitió pensar al real estate desde la longevidad y desde la necesidad de desarrollar viviendas y servicios capaces de responder a esos cambios. En ese contexto apareció MOAI, el proyecto desarrollado junto a Surwal y pensado específicamente para personas mayores, como ejemplo concreto de cómo las transformaciones demográficas pueden dar lugar a nuevas propuestas inmobiliarias.
Tecnología que ya está transformando el real estate
La innovación ocupó otro de los grandes ejes del Congreso. Diego Torres Borda introdujo las posibilidades de la tokenización inmobiliaria y la aplicación de blockchain al real estate, acercando conceptos y herramientas que abren nuevas perspectivas para la inversión, el financiamiento y la participación sobre activos inmobiliarios.
Desde otra perspectiva, Gustavo Vivas Márquez llevó al encuentro el concepto de la “inmobiliaria agéntica”, vinculado al avance de agentes de inteligencia artificial capaces de incorporarse a distintos procesos y tareas dentro de una organización.
La inteligencia artificial tuvo además un abordaje marcadamente práctico con Daniela Werkalec, quien recorrió herramientas como ChatGPT, Gemini y Claude, junto con otras soluciones específicas que pueden incorporarse al trabajo cotidiano de una inmobiliaria y a la construcción de agentes orientados a diferentes tareas.
Distintas miradas sobre una misma realidad: la tecnología ya está modificando la actividad inmobiliaria y el desafío profesional pasa también por conocerla, comprenderla y aprender a utilizarla.
Herramientas para el trabajo de todos los días
El Congreso reservó también un lugar importante para aquello que sucede diariamente entre corredores, propietarios y compradores.
Marcelo Ghio desarrolló el concepto de tasaciones dinámicas, proponiendo entender la tasación no como una acción que termina al establecer un precio, sino como un proceso que requiere seguimiento, lectura permanente del mercado y comunicación con el propietario. En un escenario con abundante información disponible, acompañar la evolución de una propiedad y revisar la estrategia cuando el mercado así lo indica se vuelve parte fundamental del trabajo profesional.
Jesica Valansi aportó desde la Psicología de la Negociación una mirada que despertó gran interés entre los asistentes. Su propuesta permitió ir más allá de los argumentos racionales que intervienen en una operación: los miedos, las ansiedades, los egos y las expectativas también forman parte de una negociación y pueden definir su resultado.
Comprender al otro, construir vínculos y contar con herramientas para atravesar situaciones complejas forman parte también de la tarea del corredor inmobiliario.
En una línea complementaria, Julio Valente compartió Los secretos de la captación, con herramientas concretas para uno de los aspectos centrales de la actividad. Su participación se extendió además más allá de la exposición formal, con una instancia de conversación e intercambio junto a corredores que trabajan diariamente con propietarios y compradores, generando un valioso espacio para compartir experiencias y problemáticas reales.
Pensar las ciudades que vienen
El crecimiento de las ciudades y las oportunidades de desarrollo tuvieron también su espacio. Carlos Sanabra, de la mano de San Miguel Desarrollos, presentó una mirada sobre urbanismo y planificación vinculada a importantes proyectos para el crecimiento de Puerto Madryn.
La posibilidad de pensar nuevas áreas de expansión, infraestructura y desarrollos de escala permitió discutir no solamente dónde invertir, sino también cómo imaginar la ciudad de los próximos años.
Por su parte, Issel Kiperszmid, referente de DYPSA y CEDU, aportó la perspectiva del desarrollador inmobiliario y las oportunidades que surgen de identificar nuevas zonas, proyectos y posibilidades de inversión.
Un Congreso para preguntar, debatir y encontrarse
Una característica atravesó prácticamente todas las exposiciones: la participación activa y sostenida del público.
Las preguntas y los intercambios fueron constantes. Psicología, negociación, tasaciones, inteligencia artificial, tokenización, desarrollos, urbanismo, economía y crédito hipotecario generaron conversaciones que muchas veces continuaron más allá de cada conferencia.
Porque el Congreso también ocurrió en los pasillos, durante los coffee breaks, en los espacios de los sponsors y en las conversaciones entre colegas provenientes de diferentes puntos del país.
Fueron dos jornadas para encontrarse, generar nuevos vínculos, compartir experiencias y reconocer problemáticas comunes. Una combinación de capacitación, análisis y debate, pero también de camaradería, fraternidad y sentido de pertenencia.
Profesionales para cuidar decisiones que cambian vidas
Todo ese recorrido conduce finalmente a una cuestión esencial. Una operación inmobiliaria puede involucrar los ahorros de toda una vida, la única propiedad de una familia, el hogar en el que crecerán sus hijos o una inversión construida durante años de trabajo.
Por eso, la idoneidad, la capacitación, la transparencia y la responsabilidad profesional no son cuestiones accesorias.
La existencia de los colegios profesionales, la matriculación y la articulación de esas instituciones a través de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina permiten construir estándares, generar espacios de formación e intercambio y fortalecer el ejercicio responsable de la profesión.
Fortalecer a los colegios y a FIRA significa fortalecer al corredor inmobiliario y, con ello, brindar mayor seguridad y confianza a compradores, vendedores e inversores.
Una Mesa Federal para fortalecer el trabajo conjunto
Ese espíritu de unidad tuvo uno de sus momentos más representativos en la Mesa Federal, que reunió a referentes de colegios y entidades inmobiliarias de distintos puntos del país para compartir miradas sobre el presente y el futuro de la profesión.
Participaron Walter Ramírez, por Santa Fe; Mariela Amarilla, por Misiones; Sergio Smith, de Santiago del Estero; Lilian Ledian, de La Plata; Marta Liotto, de CUCICBA, Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Martín Frisson, de Chubut; Walter Kobak, de Puerto Madryn; y Josefina Pantano, de San Juan y Presidenta de FIRA. La mesa fue moderada por Gustavo Arnoldi, de Puerto Madryn.
El intercambio permitió poner sobre la mesa realidades diferentes, pero también desafíos compartidos: la necesidad de sostener la capacitación y la idoneidad profesional, fortalecer los vínculos entre las instituciones y construir respuestas conjuntas frente a las transformaciones que atraviesa la actividad inmobiliaria.
La diversidad de provincias representadas reforzó uno de los grandes mensajes que dejó el Congreso: cada colegio desarrolla su tarea desde su propia realidad y dentro de sus competencias, pero existen desafíos que requieren una mirada federal y un sector capaz de trabajar de manera articulada.
En ese camino, el fortalecimiento de los colegios profesionales y de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina resulta fundamental para respaldar el ejercicio responsable de la profesión y, a través de corredores capacitados e idóneos, brindar mayor seguridad a quienes confían en ellos para comprar, vender o invertir.
Además FIRA sumó a la institución N° 26, ya que la Asociación de Inmobiliarios de Río Gallegos firmó su incorporación el viernes 25/9.
Puerto Madryn, anfitriona del encuentro
El Congreso contó además con la presencia de representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo de la Provincia del Chubut y autoridades de la Municipalidad de Puerto Madryn, acompañando un encuentro que trascendió al propio sector inmobiliario.
Puerto Madryn hizo el resto. La ciudad recibió a profesionales provenientes de distintos puntos del país con jornadas en las que el clima también acompañó. A través de distintos sorteos, los participantes pudieron además acceder a excursiones, experiencias gastronómicas y propuestas vinculadas con los atractivos turísticos y culturales de la ciudad.
Así, entre conferencias, conversaciones, encuentros y momentos de camaradería, el Congreso FIRA Puerto Madryn 2026 dejó mucho más que dos días de capacitación.
Dejó nuevos vínculos, herramientas y debates, pero sobre todo reafirmó una idea: frente a los desafíos de una actividad que cambia, la respuesta está en más formación, más profesionalización, más diálogo y más trabajo conjunto.
Una profesión unida y fortalecida es también una profesión mejor preparada para cumplir su responsabilidad fundamental: acompañar y brindar seguridad a las personas en algunas de las decisiones patrimoniales más importantes de sus vidas.





































































